El arancel MRV y su alcance
El arancel de solicitud (MRV) para visas B1/B2 es de USD 185 y no se devuelve, se apruebe o no la visa.
Ese importe corresponde al arancel de solicitud para la categoría indicada. No lo interpretes como el precio de una visa ya aprobada ni como un presupuesto que reúne todo lo que vas a gastar. Para organizarte, anotá el arancel por separado y dejá otra parte de tu presupuesto para los gastos personales y la preparación que elijas.
La condición de no devolución importa antes de pagar. Pensá si tenés claro el propósito del viaje y si podés explicar tu situación con información verdadera. La preparación sirve para revisar esos puntos; no transforma el arancel en una compra de aprobación. Si una explicación comercial mezcla ambos conceptos, pedí que te los aclaren antes de continuar.
Dónde se gestiona el pago
El pago del arancel y la cita se gestionan a través del sistema oficial de citas (ais.usvisa-info.com).
Consultá las instrucciones dentro del sistema oficial para tu propia solicitud. Evitá copiar indicaciones de pago de una captura vieja o de la experiencia de otra persona. Guardá el comprobante y distinguí ese registro de cualquier conversación sobre asesoría privada. Al revisar tu presupuesto, identificá qué concepto pagaste y cuál sigue pendiente de aclaración.
El formulario DS-160 se completa en línea, en inglés, antes de agendar la cita.
Ordená la preparación del formulario antes de pensar en la cita. Tener apuro por pagar no resuelve una respuesta que todavía no entendés. Leé tus datos, comparalos con tu pasaporte y marcá las dudas para revisarlas. Esa revisión te ayuda a decidir con más claridad qué apoyo necesitás y qué podés preparar por tu cuenta.
Qué más conviene presupuestar
La entrevista se realiza en la Embajada de los Estados Unidos en Asunción.
Si tenés que trasladarte, contemplá el transporte a Asunción dentro de tu organización personal. Separá ese gasto del arancel: no describe lo mismo y depende de cómo organices tu viaje. Anotá las alternativas que estás considerando y revisalas cuando tengas clara tu cita, sin presentar una estimación propia como si fuera un costo oficial.
Las fotos y las traducciones, si fueran necesarias según las instrucciones aplicables, son otros conceptos para consultar. No encargues material por repetir una lista ajena. Primero identificá qué necesitás, después preguntá por el trabajo concreto. Esta guía no fija formatos, documentos para traducir ni cantidades; dejá esas dudas anotadas para contrastarlas con la indicación correspondiente.
Si elegís nuestra asesoría, pedí que te expliquemos el alcance del servicio por separado. Contanos si estás empezando, si ya completaste parte del formulario o si querés practicar la entrevista. Así la conversación puede centrarse en la ayuda que necesitás, sin suponer que todos llegan con los mismos pendientes ni mezclar honorarios con el arancel oficial.
Cómo comparar propuestas de preparación
Antes de elegir ayuda, escribí qué parte querés revisar: datos del formulario, organización de documentos o claridad para explicar tu viaje. Pedí una descripción concreta de las tareas. Un presupuesto se entiende mejor cuando podés reconocer el trabajo propuesto, lo que tenés que aportar vos y las dudas que deben resolverse por el canal oficial.
No compares solamente una cifra aislada. Preguntá si el concepto corresponde a asesoría, a un gasto personal o al arancel de solicitud. Conservá tus anotaciones para no contar lo mismo de nuevo. Si algo no queda claro, pedí una explicación antes de asumir que está incluido; no hace falta decidir mientras todavía estás tratando de entender la propuesta.
Pagar más no cambia quién decide
La decisión final la toma únicamente el oficial consular durante la entrevista.
Ningún tercero puede acelerar la decisión consular ni influir en ella. Nuestro trabajo es ayudarte a preparar información clara y verdadera, no ofrecer intervención en la evaluación. Tampoco tomes una promesa de prioridad como parte del valor de una asesoría. El presupuesto debe describir preparación, con el resultado siempre separado de ese trabajo.
Para cerrar tu lista, revisá el arancel, el traslado, las fotos, las traducciones si hacen falta y el apoyo privado que decidas contratar. Marcá qué conocés y qué necesitás consultar. Podés empezar la conversación con esos pendientes concretos: entender cada concepto es más útil que buscar un total que supuestamente sirva para cualquier solicitud.
